Hola a todos:
Para los que no me conocéis, soy Cati, de Córdoba y el pasado mes de febrero estuve de voluntaria en Perú.
No sé muy bien como empezar a contar todo lo que he vivido, todo lo que he sentido. Al principio, nada más llegar y montarme por primera vez en una combi lo único que pensaba es que todo aquello era un auténtico descontrol, jejej pero siempre tenía para ayudarme al lado la mano de mi Ruth, no sé qué habría hecho sin ti cariño, pero te acostumbras rápido a todo y parece que has vivido siempre allí.
Me dijeron que en cuanto los niños me vieran se iban a abrazar, a darnos besos, a preguntarnos por nuestro nombre, a decirnos el suyo, pero me costaba creerlo, hasta que lo vi con mis propios ojos. Vi cómo los niños de Fertiza se entregan a ti, sin pedir nada a cambio, vi cómo te dan su cariño, porque necesitan que tú también les des el tuyo. Ves cómo te aceptan tal y como eres, sin ningún tipo de reproche o condición, porque necesitan muchísima ayuda y saben que en ti pueden encontrarla. Pude ver cómo íbamos siendo cada vez un equipo más sólido, que empezaba a conseguir cosas que jamás había pensado que podría vivir, y esto también se lo debo a mis compañeras, a su enorme trabajo, sois una maravilla.
No cambiaría nada de esta experiencia, porque he disfrutado al máximo con los niños, he vuelto a mi infancia, aunque no queda tan lejana, jeje, he disfrutado de cada una de sus sonrisas y he sufrido con cada una de sus lágrimas, porque he aprendido de cada una de mis compañeras, porque he reído, he llorado, he bailado, o al menos lo hemos intentado, no chicas??, y por supuesto nos hemos MOJADO!!!! jejej.
Lo he pasado en grande, tanto en Fertiza como en casa de Alex, donde te hacen sentir una más, son un encanto toda la familia., me sentiré en deuda siempre con ellos y con toda la gente de Fertiza, porque siento que me han dado mucho más de lo que yo he podido aportar, por eso vuelvo, para intentar devolverles un cachito de todo lo que me han dado, porque cada uno de esos niños se merece una oportunidad, poder tener una vida mejor, se merecen que luchemos y creamos en ellos..…vuelvo porque me he quedado con muchos besos que dar, con muchas promesas que cumplir y con muchos “te quiero” sin decir.
Por último, a todas las personas que aún se plantean si colaborar con nosotros o no, lo único que les puedo decir es que solo se pueden arrepentir de no haber pertenecido antes a esta gran familia.
Un beso enorme a todos.
Ahh, que se me olvidaba, “soldadito marinero conociste a una sirena, …”jejeje.